Reichstag

 

El Reichstag, sede del Parlamento alemán, es uno de los puntos de referencia de Berlín con más historia.

Tras la fundación del Imperio Alemán en 1871, se consideró necesario construir en Berlín un edificio parlamentario de grandes dimensiones. Así pues, Paul Wallot diseñó un imponente edificio neorrenacentista de 137 metros de largo por 97 de ancho.

Fue construido entre 1884 y 1894 y financiado principalmente con dinero de compensación de posguerra procedente de Francia. La célebre inscripción “Dem Deutschen Volke” (“Al pueblo alemán”) no fue añadida hasta 1916.

El 27 de febrero de 1933, un incendio destruyó la mayor parte del Reichstag, hecho que impulsó al partido de Hitler, el NSDAP, que pronto se haría con el poder.

El comunista holandés Marinus van der Lubbe fue acusado del delito y ejecutado.
Finalizada la guerra, con la entrada de los soviéticos a Berlín, el edificio quedó todavía más dañado.

La qfotografía de un soldado del Ejército Rojo izando la bandera soviética en el Reichstag es una de las imágenes más célebres del siglo XX y simbolizó la derrota alemana.

Entre 1994 y 1999 el arquitecto Norman Foster reconstruyó y amplió el edificio teniendo en cuenta tanto sus enormes implicaciones históricas como su función de parlamento activo y moderno, y añadió una cúpula de cristal (a la cual puede accederse) sobre la sala de plenos.

Esta cúpula, que al principio creó gran controversia, se ha convertido en uno de los referentes más reconocidos de la ciudad. Desde abril de 1999, el Reichstag vuelve a ser la sede del Bundestag.

Es posible visitar el Reichstag y acceder a pie hasta la parte superior de la cúpula.

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